lunes, 21 de febrero de 2011

LA HISTORIA DEL VIOLIN ROJO CAP. 4 SKARLET & BLASTRENUR


Como ya era muy tarde el viejo hechicero Blur me ofreció quedarme en su casa, aunque solo tenía una cama, sacó una alfombra que tenía guardada y unas sábanas y las puso en el piso indicándome que me podía quedar ahí. A pesar de que no lo conocía sentía que podía confiar en él, así que decidí quedarme.
-          El Violín Rojo. Dijo de pronto luego de un gran silencio mientras observaba fijamente el fuego como recordando algo muy antiguo. Si, es posiblemente el artefacto más poderoso que he visto, cogh dime, ¿por qué quieres saber sobre ese artefacto? ¿Por qué cogh cogh te interesa muchacho?
-          Bueno pues de alguna forma me llamó mucho la atención, me dijeron que usted cuando estuvo en el pueblo llevaba y ejecutaba un violín, y pensé que se trataba del antiguo Violín Rojo.
-          Pues mira muchacho, si es cierto que tengo un violín cogh pero no es el legen cogh legendario Violín Rojo, es un simple violín común y corriente si quieres te lo mostraré.
Luego sacó un estuche que también guardaba bajo su cama y lo abrió mostrándomelo. Era un pequeño violín color pardo hecho con una fina madera que parecía haber sido destruido en muchos pedazos pequeños y luego ensamblado nuevamente, podía ver marcas por todos lados como si se tratase de un rompecabezas, las cuerdas eran de un color plateado muy brillante y aunque no era el del libro me pareció algo muy hermoso, como si además de un instrumento reconstruido fuera al mismo tiempo una pieza de arte.
-          Es muy hermoso. Dije mientras mantenía mi mirada en el violín. ¿Me enseñaría a tocarlo por favor? Yo le pagaré si quiere, aunque no tengo mucho dinero podría conseguir más, sólo necesito tiempo.
El viejo Blur pareció pensarlo un poco y luego me dijo:
-          Pero, ¿acaso tú quieres ser un trovador?
-          Pues… no sé, quiero aprender a tocar este instrumento, ¿eso hace un trovador?
-          En parte sí, un trovador es más qué sólo un músico cogh, tal vez te has dado cuenta que cogh andar por el mundo es algo muy cogh peligroso, un trovador cogh es un músico viajero que combina sus canciones con magia para atacar a sus oponentes o utilizar magia blanca para curar a sus aliados.
-          ¿En serio? De haber sabido que existía una profesión así hubiera escapado del orfanato mucho tiempo antes, suena algo asombroso  ¿Entonces es usted un trovador?
-          No, no, aunque he aprendido mucho sobre esa profesión, yo sólo aprendí un poco de violín, no soy un experto pero se tocar cogh un poco al menos. Escucha, para ser un duelista además de colectar tus cartas debes aprender muchas cosas, es más existen academias donde se especializan en enseñar este tipo de juegos cogh.
-          ¿Pero no era algo que estaba prohibido?
-          Como te dije, los juegos de las cogh sombras están prohibidos, así como todos los artefactos y conjuros que los desatan, pero los duelos no, los duelos son un entretenimiento muy común hoy en día en las tierras más al norte. Así que primero para cogh completar tu baraja tendremos que viajar un poco, durante ese viaje te iré enseñando lo básico de los duelos y al mismo tiempo lo básico de la música que es lo que yo se, pero luego deberás encontrar a un verdadero trovador para que te enseñe todo el oficio, cogh ¿te parece bien?
-          ¿De verdad? Me parece fantástico, gracias viejo Blur.
-          Sabes a partir cogh de ahora me deberás llamar maestro Blur, pues soy yo quien te enseñará muchas cosas.
-          Oh, lo siento, entonces gracias maestro Blur, pero dígame ¿porqué hace esto?
-          Como te dije mi existencia aquí es muy solitaria, tal vez sea tiempo para un último viaje.
-          Muy bien, pero sabe en realidad también me gustaría encontrar ese Violín Rojo durante el viaje, ¿Usted sabe donde puedo encontrarlo?
-          … dime cogh ¿por qué quieres encontrar ese violín?
-          Bueno yo creo, que en primer lugar porque no tengo uno propio y además me parece que es un artefacto maravilloso.
De pronto el rostro del maestro Blur cambió y se tornó algo pálido, oscuro y pensativo al mismo tiempo, como si hubiera recordado algo muy difícil de su pasado.
-          Eres un muchacho muy ingenuo cogh cogh, no sabes nada del mundo, ese instrumento que buscas ya tiene alguien que lo posee, y si tratas de quitárselo a esa persona probablemente resultes lastimado o peor.
-          O bueno, no lo sabía, pero tal vez al menos podríamos buscar a esa persona para que me enseñe, creo que si somos amables no nos pasará nada, yo se bien como tratar con las personas.

El maestro Blur seguía muy pensativo parecía como si estuviera en una especie de trance, pero en ese momento yo empecé a pensar en que simplemente estaba cansado pues ya era tarde y él estaba ya viejo. Estaba por decirle que sería mejor dormir y hablar por la mañana pero el siguió diciendo:
-          Sabes es muy extraño, yo he meditado mucho desde cogh que vine aquí la idea de ir a buscar a esa persona, al final llegué a la conclusión de que no era necesario cogh y era mejor seguir mi vida tranquila. Pero cogh ahora que lo mencionas con tanta motivación creo tal vez es lo que debe pasar, que no llegaste aquí por simple coincidencia a diferencia de los que han venido antes, que eres una cogh cogh especie de señal para que empiece otra vez esta búsqueda.
-          Se ve muy preocupado, dígame ¿quien tiene el violín?
El rostro del maestro una vez más cambió drásticamente, esta vez se veía más relajado y algo triste también. Tomó una taza que tenía sobre la chimenea y bebió de ella – es mi medicamento, debo tomarlo todas las noches. Me dijo luego de raspar su garganta un poco. Y luego en un tono más despacio al usual y con una voz un poco más grave me contó:
-          Hace ya muchos pero muchos años había una pareja de amigos muy unidos, eran un muchacho llamado Blastrenur y una muchacha llamada Skarlet, los dos eran de la ciudad de Hege, la ciudad más rica y avanzada durante esos días. Pues bien, Blastrenur quería ser un grandioso hechicero y estaba estudiando para serlo, en cuanto a Skarlet… era la mujer más hermosa que el mundo alguna vez vio, tenía el cabello rojizo, ondulado y largo, casi llegaba a su cintura, ojos negros tan profundos como la noche, su piel blanca reflejaba la luz del sol como si fuera el resplandor de un ángel y tenía una voz tan dulce capaz de calmar a la bestia más impetuosa y violenta que existiera, además tenía un talento natural, ella podía tocar casi todos los instrumentos conocidos de una manera espectacular, ella quería ser una trovadora y al igual que Blastrenur viajar por el mundo. Resulta que un día durante sus visitas a la gran biblioteca de Hege se encontraron con un libro parecido al que tú encontraste.
-          ¿El Compendio de Artefactos Antiguos?
-          Así es, solo que éste era mas pequeño y tenía referencias muy vagas, allí supieron de la existencia del Violín Rojo y a Skarlet le llamó mucho la atención, así que visitaron a los sabios de la ciudad para saber más, ellos les dijeron que era un instrumento y un objeto mágico creado por seres celestiales mucho antes de la primera guerra, pero que hombres de mal corazón utilizaron para crear una gran destrucción, así que sus creadores escondieron el violín en un lugar seguro y que nunca nadie de este mundo podría alcanzar, los sabios les indicaron que lo mas probable es que se encontrara ya en otra dimensión, pues esa era la única forma de colocar algo en un lugar donde nadie lo alcanzaría. Debido a este conocimiento los dos muchachos empezaron a viajar para investigar y aprender sobre diferentes dimensiones y cómo cruzarlas, algo en verdad muy difícil de hacer, pero que en teoría era posible, durante el viaje la amistad entre ambos se fue incrementando hasta tal punto que los dos se enamoraron el uno del otro, algo muy lindo al principio. Pero con el tiempo Skarlet se fue obsesionando más con la idea del Violín Rojo y la forma de cruzar dimensiones para conseguirlo, y poco a poco y sin darse cuenta fue poniendo a su querido Blastrenur a un lado, él se daba cuenta de este problema así que pensó que si lograba abrir los portales a otras dimensiones y conseguir el violín; Skarlet lo volvería a amar como antes, así que se esforzó más y un día de tantos, encontró la forma de abrir el portal a la dimensión en la cual según sus cálculos estaba el susodicho instrumento, al abrirlo Skarlet se dio cuenta y se emocionó tanto que se apresuró a cruzar el portal sin tomar las debidas precauciones, provocando así un desequilibrio de energía y haciendo que se cerrara el portal, dejando a Blastrenur en esta dimensión y a ella en la otra.
-          ¿Y luego que pasó?
-          Pasaron muchos años, y el muchacho Blastrenur poco a poco dejaba de ser joven, siempre buscando la forma de volver a abrir el portal que lo llevara con su amada, pero nunca lo conseguía, logró abrir varios portales pero ninguno era el correcto, llegó a tener un conocimiento sobre las distintas dimensiones envidiable para cualquier estudioso pero a él no le importaba, él sólo quería volver a ver a su Skarlet. Y así siguieron pasando los años y las décadas pero el no conseguía nada, hasta que un día, desesperado y cansado de la vida, se fue muy lejos para tratar de olvidar a su querida amante, no llevó nada más que un par de libros y un viejo y pequeño violín que solía pertenecer a su amada…
-          ¿Y eso fue todo, ya nadie más lo volvió a ver?
-          No, no fue todo, un día en una tierra ya muy distante de Hege, se encontraba Blastrenur ya viejo trabajando en una construcción, era viejo pero tenía mucha fuerza y poderes asombrosos por lo que le contrataban para diversos trabajos aunque nunca parecía demostrar algún otro sentimiento además de su melancolía, pues bien ese día se encontraba él en una torre trabajando cuando se empezó a escuchar una extraña melodía que no parecía provenir de ningún lugar, súbitamente los cielos se nublaron y empezó una fuerte tormenta, de pronto un rayo de luz aterrizó enfrente de Blastrenur y se empezó a expandir, al darse cuenta ante sus ojos tenía un portal que se acaba de abrir y de éste salía una creatura casi sub-real, al principio no la reconoció, pero luego de unos segundos se dio cuenta de que esa creatura era su amada Skarlet, parecía que no había pasado ni un segundo desde la última vez que la vio, se veía joven y radiante como hace casi un siglo, llevaba un vestido rojo que destellaba y de su espalda salían un par de hermosas alas blancas, pero lo que más paralizó a Blastrenur era lo que ella llevaba en las manos; el legendario Violín Rojo. Blastrenur cayó de rodillas y empezó a llorar, sus lágrimas eran fáciles de ver incluso bajo esa tormenta, luego se levantó rápidamente para abrazar a Skarlet pero ella lo apartó pues aunque él estaba inquietado por la aparición ella también parecía estar aturdida mientras lo veía, por fin Skarlet abrió su boca para hablarle.

-          Blastrenur, ¿que te ha pasado? Dijo con asombro.

Con la voz temblando un poco todavía Blastrenur le dijo.

-          ¿A qué te refieres querida, no, como es que, que está pasando?
-          Yo, encontré el Violín Rojo y con sus poderes he abierto el portal para regresar aquí contigo, pero tú… estas ya viejo, dime ¿que ha pasado?
-          No ha pasado nada más que los años, así es como nos ponemos cuando pasan casi cien años, la piel se arruga y perdemos forma.
-          Pero, si sólo me fui un par de semanas, ¿como dices que casi cien años?…
                                              
Y de pronto Skarlet también empezó a llorar. Ambos lloraban y se consolaban mutuamente y luego de unos minutos la lluvia se detuvo y Blastrenur habló de nuevo.
-          Supongo que el tiempo entre dimensiones transcurre de manera distinta. Pero no importa, ahora por fin podemos tener una vida juntos.
-          Pero entonces. Dijo Skarlet. Si han pasado tantos años… ¿por qué no buscaste una forma para ir a donde yo estaba?
-          Lo hice, en verdad, querida mía, lo intenté pero nunca encontré el portal adecuado, me desesperé y pensé que te había perdido para siempre, así que vine lejos para ver que más podía hacer.
Poco a poco el rostro de Skarlet fue cambiando y parecía estar muy molesta, empezó a elevarse por el aire y con una voz de mucho odio le gritó.
-          Tú te olvidaste de mí ¿cierto? Eres una vergüenza no puedo creer que pasé por todo lo que pasé para nada.
-          No cielo no es así, yo nunca te olvidaría.
-          ¡Mentiras!, te olvidaste de mí, y ahora que… si, pero ahora con este poder yo encontraré la forma de olvidarme de ti.
-          No, espera por favor.

Y mientras se colocaba el violín nuevamente en posición para ejecutar una melodía empezó a destellar una luz roja y fría, mientras ella gritaba:
-¡Te Olvidaste de Mííííí!

Al mismo tiempo que tocaba una nota altísima creando una explosión que nacía desde el centro del violín y que arrasó con todo el pueblo donde estaban.
… algunos sobrevivieron pero la mayoría de los pobladores murió en el incidente.

-          ¿Y que hay de Blastrenur?
-          Ya nadie más supo de él.
-          ¿Y que hay de Skarlet?
-          Se dice que la han visto en muchos lugares haciendo experimentos con las personas y creando caos en su búsqueda por olvidar todo lo que hizo. Pero bueno ya es tarde y estoy muy cansado, mañana comenzaremos nuestro viaje, descansa. Me decía mientras una lágrima caía en cada uno de sus ojos.
Y con un movimiento de su brazo izquierdo apagó la fogata, dejándome en la oscuridad mientras repasaba en mi mente todo lo que habíamos hablado.

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