lunes, 28 de febrero de 2011

LA HISTORIA DEL VIOLIN ROJO CAP. 9 UN VIAJE INOLVIDABLE PARTE II

Ambos sacaron sus cinco cartas de inicio y la chica empezó.


-          Como yo sé que eres un caballero se que me dejarás hacer el primer movimiento, así que yo tomo ahora una carta, e invoco a la Reina Cautivante Nivel 3. Era una chica con bastante apariencia de princesa, un sombrero muy vistoso, un cetro con tres puntas que se unían por arriba y 500 atk. Ahora activaré un hechizo, el Regalo Especial de la Reina, esta carta me permitirá seleccionar un mounstro de mi mano y luego invocarlo en tu lado del campo, además ambos jugadores recibiremos 500 puntos de vida adicionales, LP (d1) = 8500 y LP (d2) = 8500. Ella eligió un pequeño mounstro que parecía una llama con patas que apareció frente a Pedro, en su lado del campo y con 300 atk. Ese pequeño se llama Flama Viviente, y cuando es invocado causa 500 puntos de daño a quien lo esté controlando, como apareció en tu lado del campo cuenta como si tú lo estuvieras controlando así que empieza el conteo, LP (d2) = 8000, pero no te preocupes, si ese pequeño es destruido por batalla recibirás un regalo de 1000 puntos de vida aunque creo que eso no va a suceder. Pero ahora como reducí tus puntos de vida tengo derecho a una pregunta.
-          Si adelante, lo que quieras.
-          ¿A qué se refería el viejo con lo de una catástrofe?
-          Ah, pues verás él nos ha contado que los experimentos de Skarlet han causado mucho daño pero pueden llegar a causar incluso un daño mayor, posiblemente a nivel global, y entonces esa es para nosotros una catástrofe.
-          ¿Intentarán detener a Skarlet?
-          A a, es sólo una pregunta recuerdas.
-          Idiota, claro que lo recuerdo, como sea, ahora activaré el efecto especial de mi Reina Cautivante Nivel 3, puedo tomar uno de tus mounstros de nivel 3 o menos y equiparlo a mí reina. La Flama Viviente pasó al campo de la chica y se transformó en una carta de hechizo para unirse a la Reina Cautivante, como si fuera una espada. Como no puedo atacar en mi primer turno colocaré una carta boca abajo y terminaré.
-          Muy bien, tomo una carta y yo ahora jugaré con el Hombre Batería AA. De pronto apareció una extraña creatura que parecía un cilindro con patas, brazos y una cabeza, tenía 1000 atk. Hombre Batería AA gana 1000 puntos de ataque por cada Hombre Batería AA que haya en mi campo, así que él mismo se da 1000 puntos, ¿que te parece?
-          Es patético, igual que tú.
-          No tanto, porque a mi me parece que es más fuerte que tu reina, así que Hombre Batería ataca a su Reina Cautivante Nivel 3. El mounstro de Pedro lanzó un pequeño rayo contra la reina pero justo en ese momento la chica activó su carta invertida.
-          Activaré mi carta de trampa ¡Negación de Ataque!, la cual termina con tu fase de batalla inmediatamente, evitando que mi reina sea atacada.
-          Bien entonces jugaré 2 cartas boca abajo y termino mi turno.
-          Voy yo, tomo mi carta y ahora activaré la otra habilidad de mi Reina Cautivante Nivel 3, fíjate, como está equipada con un monstro puedo llevarla a otro nivel, así que despídete de mi Reina Cautivante Nivel 3 y saluda a la Reina Cautivante Nivel 5. Era algo parecida a la de nivel 3 sólo que un poco más crecida y con unos guantes muy parecidos a los de su controladora, ahora tenía 1000 atk. Y ¿sabes qué? Esta amiga tiene la habilidad de su antecesora así que ahora tu fea batería pasará a equipar a mi reina. El Hombre Batería AA pasó del lado de la chica y se convirtió en una carta hechizo de equipamiento para la Reina Cautivante de Nivel 5, y como ya no tienes más mounstros que te protejan te atacaré directamente. La Reina Cautivante Nivel 5 lanzó una bola de fuego contra Pedro. Así que pierdes 1000 puntos más LP (d2) = 7000, y como te he quitado puntos ahora contéstame; ¿Qué intentarán hacer una vez que encuentren a Skarlet?
-          Pues, la haremos o más bien el hechicero que viene ahí durmiendo que se llama Blur, la hará entrar en razón para que termine con todo el caos que está ocasionando.
-          Si claro, quisiera ver eso, colocaré una carta boca abajo y terminaré mi turno.
-          Escucha Pedro. Le volví a recordar. No te dejes distraer por su apariencia, debes estar alerta, utiliza tus cartas invertidas, no te distraigas.
-          Tú cállate. Me dijo la chica. Me halaga lo que dices pero hasta donde yo recuerdo este duelo es entre 2 personas y si alguien está distrayendo ese eres tú con tus gritos, deja que él haga esto solo.
-          Lo siento pero es que no quiero saltar por la ventana.
-          Tomo una carta. Dijo Pedro. Bien, tienes razón Talen, es hora de hacerlo mejor, ahora no podrás contar con tu carta invertida porque jugaré el Tifón del Espacio Místico, con esto tu carta invertida queda destruida, y ahora jugaré con el Rey del Trueno Rai-Oh. Apareció en su lado del campo un mounstro que parecía más bien una especie de armadura azul sin brazos y que chispeaba muchos rayos, tenía 1900 atk. Rey del Trueno Rai-Oh ataca a su reina. El nuevo mounstro de Pedro lanzó un relámpago contra la reina destruyendo así al Hombre Batería AA que ella tenía equipado en vez de a ella misma. ¿Pero, por qué no se destruyó tu mounstro?
-          Eso es gracias a la habilidad especial de la Reina Cautivante Nivel 5, y mientras esté equipada con uno de tus mounstros, éste será destruido en vez de ella si llegara a suceder. Sin embargo esto no evitó que dañara sus puntos de vida. LP (d1) = 8100.
-          ¡Ssssiii! Por fin ahora puedo hacerte una pregunta, entonces dime… ¿cuál es tu nombre?
-          Bien supongo que un trato es un trato. Me llamo Becky. ¿Ya terminaste con tu turno?
-          Becky, que nombre tan hermoso, casi suena celestial…
-          Escucha Pedro debes concentrarte, recuerda que si pierdes nos bajarán de este tren. Le grité.
-          Oh, si cierto, bien mucho gusto Becky yo me llamo Kimpodiulastem de Trouville pero me puedes decir Pedro si quieres. Sabes yo soy un caballero guerrero que algún día se convertirá en leyenda.
-          Cállate y continúa, no me estaba presentando, sólo estaba contestando tu pregunta y tampoco quiero que te presentes, no me interesa quien seas.
-          Bien entonces, terminaré mi turno.
-          Patético, ahora yo robo una carta y activaré la habilidad de mi Reina Cautivante Nivel 5 para absorber a tu mounstro y equiparlo a la mía. Una vez que el Rey del Trueno Rai-Oh pasó a equipar a la reina en el lado del campo de Becky ella llamó a una nueva creatura, era otra chica con una trenza de cabello largo y negro, además de sus 2000 atk.  Invoco a la Amazona Poco Amigable en modo de ataque.
-          Supongo que esa debe ser su carta favorita. Dije sin querer en voz alta.
-          ¿Que dijiste vagabundo? Me preguntó Becky.
-          No, no yo no dije nada, sólo estaba pensando…
-          Sabes qué, ¿por qué no dejas de molestar aquí y te vas al otro vagón para saber que otras cosas tiene un tren, que te parece? Parecía que en verdad no había escuchado lo que había dicho (por suerte), no parecía más enojada, sólo sabía que yo había dicho algo.
-          ¿En serio? ¿puedo ir a ver?
-          Si vete ya. Así lo hice y con mucho gusto.
-          Y una vez más te has quedado sin mounstros que te protejan, mis compañeras ¿por qué no le demuestran a este novato cómo me gusta hacer las cosas? Ambas creaturas atacaron a Pedro directo a sus puntos vitales. LP (d2) = 4000. Y tus puntos han abajado otra vez, 2 veces debido a mis 2 ataques, por lo que tengo derecho a 2 preguntas más, entonces dime, ¿por qué piensas que Skarlet no acabará con ustedes inmediatamente?
-          Si, sabes, eso pensé yo también al principio, pero luego el señor Blur nos contó que él la concia desde mucho antes de obtener esos poderes y creo que son buenos amigos.
-          Que raro, no sabía que ella tenía amigos, y entonces mi segunda pregunta ¿Por qué crees que ella hará lo que el viejo le diga, sin duda ella es mucho más poderosa que cualquier ser que exista en esta tierra?
-          No se si lo hará o no, pero en caso de que lo haga creo que sería algo muy bueno verdad, traería paz verdadera a todos, ya nadie viviría con el miedo de que ella aparezca para destruirlo todo.
-          Te aseguró que quisiera estar cuando intenten hablar con ella, bueno ya he reducido la mitad de tus puntos de vida y tú no me has hecho mayor daño, empiezo a dudar de la legitimidad de esos emblemas que posees, esperaba un verdadero reto pero tú sólo me estas aburriendo, eres un vago muy aburrido y sabes, odio eso de los hombres. Colocaré esta carta boca abajo y acabará mi turno.
De pronto y al escuchar esas palabras una corriente de frío atravesó por la espalda de Pedro al pensar que estaba aburriendo a la mujer de que creía que era su destino, y peor aún que ella precisamente odiaba eso. Yo por otro lado en ese momento estaba admirando las lujosas mesas y muebles que estaban en el vagón al que acababa de entrar, era todo sorprendente y habían objetos brillantes en todos lados, había también sólo un par de hombres que estaban en el vagón, sentados en una mesa y jugando con unas cartas que no eran de duelo, uno de ellos me vio pero pareció que no le importó mucho y siguió viendo su juego, yo me acerqué para hablarles y saber más sobre el tren y el desconocido juego que parecía entretenerlos mucho. 

Mientras tanto en el vagón detrás de mí el duelo continuaba y era turno de Pedro.
-          Aburrido, yo, no espera, te demostraré de lo que soy capaz. ¡Es mi turno! Mientras sacaba una carta. Activaré mi hechizo de Entierro Tonto.
-          Creo que va muy bien con tu baraja. Le dijo Skarlet mientras veía la carta que mostraba una lápida con una mano sosteniendo una pala.
-          Esta carta me perite enviar cualquier carta de mounstro que yo elija de mi baraja… y yo selecciono a Hombre Batería AA. Sacó esa carta de su baraja y la envió al cementerio, luego barajó sus cartas. Ahora activaré mi carta invertida Paquete de Barías Portable, con esta carta puedo regresar de mi cementerio a 2 Hombres Baterías, así que traeré a Hombre Batería AA que fue destruido el turno anterior y el que acabo de enviar. Ambos Hombres Batería AA aparecieron en su lado del campo con 2000 atk cada uno, debido su habilidad de ganar 1000 atk por cada Hombre Batería AA en su campo. Y ahora jugaré con otro Hombre Batería AA desde mi mano, ¡ahora los 3 tienen 3000 atk cada uno!
-          Mmm nada mal, veamos si puedes contra mis chicas.
-          Claro que puedo, Hombre Batería AA, ataca a su Amazona Poco Amigable.
-          No lo creo, activaré mi carta invertida, es un hechizo de juego rápido llamado Control Enemigo, y con éste cambiaré a modo de defensa a uno tus hombres batería, de esa forma, los otros 2 perderán 1000 atk porque Hombre Batería AA gana 1000 de atk adicionales por cada otro igual que esté en el campo pero sólo si está en posición de ataque también, así que si controlas sólo a 2 Hombre Batería AA en ataque su fuerza será de 2000, y cuando pelee con mi amazona se destruirá también el porque tienen el mismo ataque y de esa manera sólo te quedarás con un Hombre Batería AA con 1000 atk.
-          Si es cierto, eso es lo que pasaría si tu carta se resuelve, pero no pasará gracias a mi otra carta invertida, revelo mi carta de la Novia Oscura, esta carta cancelará el efecto de tu Control Enemigo y lo destruirá luego deberás tomar una carta mas de de baraja, así todo marcha según el plan. Backy robó una carta de su baraja por el efecto de la Novia Oscura, se veía más enojada en ese momento, el Hombre Batería AA atacó a su Amazona Poco Amigable causándole a Becky 1000 puntos de daño. LP (d1) = 7100. Y ahora otro Hombre Batería AA atacará a tu reina, vamos. El siguiente Hombre Batería AA atacó a su Reina Cautivante Nivel 5 destruyendo así a la carta de Rey del Trueno Rai-Oh que la reina había absorbido y causando 1500 puntos más de daño. LP (d1) = 5600. Y para cerrar mi turno, mi última batería se encargará de destruir a tu reina. El Hombre Batería AA que le faltaba atacar lanzó un rayo contra la Reina Cautivante Nivel 5 y así la destruyó porque ya no estaba equipada con ninguna carta, disminuyendo más los puntos de su dueña. LP (d1) = 4100. Nuestros puntos de vida estás casi parejos, ahora, fueron 3 ataques que causaron daño, lo que se traducen para mí en 3 preguntas así que, quisiera saber ¿tienes novio o eres casada o algo parecido?
-          Eso no te importa, como eres de indiscreto, claramente se ve que creciste en las calles.
-          Espera se supone que un duelo debe ser honorable, recuerda lo que dijiste de la honestidad, así que debes contestar las preguntas que haga, y sabes, si, si me importa.
-          Que molesto eres, sabes normalmente a los tipos que me molestan les digo que sí tengo novio pero tienes razón en lo que dijiste, o más bien yo tuve razón en lo que dije, así que mi respuesta es que; ...no tengo a nadie, estoy sola y así estoy bien, no hay nadie que me interese y si hubiera alguien sería alguien muy diferente a ti.
-          ¿Serías mi esposa por favor?
-          No.
-          ¿Qué te gusta de los hombres?
-          Me gusta que se mantengan callados y no hagan preguntas estúpidas.
-          Creo que no estas siendo sincera.
-          Muy bien, no me gusta nada de los hombres, son sucios e imprudentes y sólo les gusta el futbol (así es, ese deporte también es muy popular en este mundo).
-          Pero debe haber algo, no pensarás quedarte sola toda la vida.
-          Bien, pero ya no vuelvas a preguntar cosas de ese tipo ¿está bien?
-          Si si.
-          Bueno, me gustan que sean heroicos.
-          Yo soy heroico, he peleado con dragones y además…
-          No ese tipo de heroísmo vago ignorante.
-          ¿Entonces cual? ¿existen diferentes tipos?
-          Nunca lo entenderías, ahora ya hiciste tus preguntas y te agradecería que siguieras con el duelo, ya hablé bastante.
-          Bueno, no haré nada mas por ahora, termino mi turno.
-          Muy bien, yo tomo una carta y ahora…
Ya empezaba a anochecer y en ese momento empezó a escucharse el silbido del tren que parecía un poco lejos, ya que el duelo se estaba llevando en el último vagón y era un tren bastante extenso.
-          Esto es excelente, escuchas eso vago.
-          Que me llamo Pedro te dije.
-          Es hora de pasar este duelo al siguiente nivel, y eso que escuchas es el sonido que indica tu derrota y que aquí es donde bajarás de este tren.

LA HISTORIA DEL VIOLIN ROJO CAP. 9 UN VIAJE INOLVIDABLE PARTE I


     La estación de tren era sorprendente, era como un palacio con arcos muy abiertos, el tren estaba estacionado y me asombré ver una máquina tan grande y una estructura tan extensa, empecé a caminar y a tratar de ver hasta dónde llegaban los vagones pero no lo pude ver porque el tren estaba estacionado de una forma mas o menos curva como una serpiente y cuando empecé a caminar para ver como era del otro lado Pedro me dijo que no me separa de ellos. Había mucha gente además, la mayoría humanos sin embargo logré ver algunas de esas creaturas semi-humanas que el maestro Blur me había mencionado alguna vez, hablé con un par de viajeros y me dijeron que estaban ahí solo para ir a tratar de obtener el Emblema del Relámpago. El Maestro Blur estaba en una especie de mesa con un vidrio comprando los tickets para poder subirnos al tren.
-          Les tengo malas cogh noticias muchachos.
-          ¿Qué sucedió? Le pregunté con mucha curiosidad.
-          Ya no hay más tickets para el tren, y el cogh siguiente vendrá hasta dentro de dos días debido a unas cogh reparaciones, tendremos que esperar cogh.
-          Vaya. Dijo Pedro. Eso sí que es una mala noticia, a mí que no me gusta esperar, aunque tal vez haya una forma, si nosotros… mmm…
-          ¿Una forma? Cómo.
-          Bien, los tickets del tren los dan en una cantidad igual a los asientos que tienen los vagones, significa que aún hay espacio en el tren, y si logramos subirnos podremos ir en algún pasillo o en los vagones de carga, no es tan incómodo, yo lo se por experiencia.
-          Excelente. Le dije. Entonces subamos a ese tren.
-          No espera Talen no es tan sencillo, no podemos subir así nada más, al entrar siempre piden el ticket.
-          ¿Y entonces?
-          Verás, antes de que arranque los guardias del tren revisan los compartimientos para asegurarse de que nadie se haya infiltrado como yo te decía, así que debemos esperar a que empiece a avanzar y luego saltar sobre algún vagón, es algo peligroso pero nunca nadie ha muerto por intentarlo.
-          No se si yo pueda por mi edad cogh. Dijo el maestro Blur algo preocupado.
-          No se preocupe maestro nosotros lo ayudaremos ¿verdad? Le dije a Pedro.
-          Si claro, ahora sólo debemos escondernos en la salida y cuando el tren arranque será el momento de actuar.
Así nos fuimos a la parte externa de la estación detrás de un muro por donde salía el tren y esperamos un poco. Unos diez minutos después el silbido del tren empezó a chiflar y la chimenea de la locomotora empezó a destilar un humo blanco como si una nube estuviera naciendo de ahí, aunque me pareció ver entre el vapor una pequeña creatura que salía muy feliz, parecía una pequeña bola de humo con unos ojos negros muy grandes y una pequeña colita. Se empezó a escuchar el sonido de las máquinas trabajando que hacían girar las ruedas principales, y el tren empezó a avanzar muy lentamente.
-          Muy bien. Dijo Pedro. Es ahora el momento, los guardias ya no cuidan y podemos saltar, vamos que ahí delante viene un vagón de carga, ahí podremos viajar.
Cuando el vagón pasó frente a nosotros empezamos a trotar un poco para ir a su velocidad, primero saltó Pedro y logró sujetarse con mucha maestría, - apresúrense. Nos dijo. Salté yo y con un poco de dificultad logré sujetarme también, - ahora usted señor Blur. Le dijo Pedro. – Ahora voy cogh cogh. Y saltó aunque no logró aferrarse de nada, empezó a caer hacia atrás pero yo lo auxilié para evitar que cayese, aunque al momento de hacerlo la fuerza que él llevaba me jaló también y ambos caímos al suelo a la orilla del tren. – Esto no está bien, no está bien, no, no. Dijo Pedro y saltó de su lugar para ir a ver si estábamos bien.
-          Lo siento mucho Pedro. Le dije mientras el tren pasaba a la par nuestra y seguía acelerando.
-          Esperen. Dijo Pedro. Aún podemos aferrarnos otro vagón, verán, el último vagón siempre tiene una baranda y una pequeña plataforma al final en la cual podremos aterrizar si saltamos, sólo que será un poco más difícil.
Así esperamos unos minutos hasta que llegara el último vagón, al momento de que éste pasaba, el tren ya iba considerablemente rápido, aún así Pedro nos gritó: -ahora corran corran. Comenzamos a correr con todas nuestras fuerzas, sin embargo iba demasiado rápido para que lo alcanzáramos, de pronto el maestro Blur nos gritó desde atrás: - vamos sigan corriendo. Y con un hechizo que nos lanzó nuestras piernas empezaron a emitir una débil luz y se empezaron a mover a una velocidad sobrehumana – dense prisa. Nos seguía gritando el maestro Blur. – que el hechizo no tardará mucho y no lo podre volver a hacer por un buen tiempo. Era sorprendente, así los tres alcanzamos el último vagón, subimos por la plataforma que tenía una baranda y entramos en el furgón.
-          ¡Que cosa! Dijo Pedro jadeando. Porque ¿por qué no? Ha ¿por qué no hizo eso antes?
-          No lo se cogh. Le respondió el maestro Blur. No quería hacerlo porque ese hechizo debilita cogh mucho mi magia y debo descansar bastante para recuperarla cogh.
El vagón en donde estábamos era muy extraño, estaba completamente vacío y pintado todo de color rosado con dibujos de flores por todos lados, flores de todos los tamaños, formas y colores imaginables.
-          ¡Vaya! Exclamé mientras miraba alrededor muy fascinado. No tenía idea de que el interior de un tren fuera así.
-          ¡Es porque no son así! Gritó una voz femenina que parecía algo molesta.
Al oír eso los tres voleamos a donde provenía la voz. La puerta que conectaba con el siguiente vagón se había abierto y de ella salió una joven damisela que más que una princesa, parecía un ángel (sólo a simple vista), era un poco más alta que yo, una piel blanca que aunque no la estaba tocando daba la impresión de ser tan suave como la de un bebé, tenía unos ojos azules con una mirada muy temeraria y segura, cabellos no muy largos de color azul marino con rayas negras y con un peinado que le extendía su pelo hacia atrás y afuera, y que le quedaba muy bien también, vestía unas botas negras y ajustadas que le llegaban hasta las rodillas, luego una falda color rosa con rayas negras que comenzaba unos centímetros más arriba que sus botas, un cinturón plateado algo grande donde portaba un cetro pequeño, una especie de blusa negra un poco escotada de ambos lados, guantes rosados que se extendían hasta sus codos y un disco de duelos negro que parecía muy lujoso en su brazo izquierdo. Al verla me pareció que era una de esas chicas que hacen que las amistades entre mejores amigos desaparezcan. Al ver a Pedro noté que él la miraba como si estuviera hipnotizado o algo parecido, y cuando vi al maestro Blur, bueno él, estaba sentado en una esquina, supuse que se encontraba muy agotado por hacer el hechizo que nos dijo, pero no parecía estar sorprendido por la chica. La damisela continuó hablando.
-          Este es un vagón especial reservado exclusivamente para mí, y no quiero que unos vagabundos apestosos estén en él, así que les voy a pedir que tengan la amabilidad de saltar por la ventana, o si no, llamaré a los guardias que de todas formas los lanzarán por la ventana.
-          Espera, espera, espera princesa. Dijo Pedro bastante nervioso. No somos vagabundos somos…
-          No me digas princesa que no soy una, las princesas son débiles y lloronas. Lo interrumpió la chica.
-          A bien, y entonces ¿qué título tienes?
-          No tengo porque contestarte nada vagabundo además eso no te importa.
-          No somos vagabundos. Le dije yo esta vez. Somos viajeros que buscamos…
-          No me importa que buscan, para mí son vagabundos que no tenían ni dinero para pagar un pequeñito ticket de tren. Me interrumpió la chica.
Yo solía pensar que sabía como tratar a las personas pues en mi pueblo de Alche me llevaba muy bien con todos pero en esta situación ya no sabía que hacer, empezaba a considerad la posibilidad de saltar por la ventana. Hasta que el maestro Blur se acercó y razonó con ella.
-          Disculpa nuestra intromisión jovencita, cogh pero necesitamos de tu ayuda para evitar una cogh catástrofe futura.
-          Que cosas dice, está usted loco, si les daré mi ayuda pero para bajar de aquí.
-          Creo que podemos cogh llegar a un arreglo cogh.
-          ¿Un arreglo? ¿Qué tienes viejo? De pronto su tono cambió como si tuviera algo de interés, pero aún así parecía un poco enojada. Si algo he aprendido es que incluso los sucios vagabundos como ustedes a veces cargan valiosos tesoros. Pero, ¿qué pueden tener ustedes que me interese?
-          Sorprendente. Le dije a Pedro en voz baja. Si el maestro Blur logró convencer a esta chica que nos considere, entonces creo que no tendrá problemas son Skarlet.
-          Jeje tienes razón. Me contestó en el mismo tono.
-          Ya dejen de susurrar. Nos dirigió la palabra la chica. No saben que es de mala educación hacerlo, bueno pero viendo lo vagabundos que son supongo que no lo sabían, no saben nada, pero ahora contesten ¿tienen algo de valor o no?
-          Bien, yo tengo este Emblema de Aqua que gané en el lago Kairyu-Shin. Dije.
-          Yo puedo darte mi corazón. Dijo Pedro mientras se ponía todo colorado.
-          Yo puedo enseñarte algunos cogh hechizos que nunca aprenderás en ningún otro lado cogh te lo puedo asegurar. Dijo el maestro Blur con mucha calma y convicción.
Luego la chica nos iba diciendo mientras nos señalaba según el orden en que acabábamos de hablar:
-          Tú, eres un ignorante, casi todo el mundo que está participando en el torneo tiene ya el Emblema de Aqua, ¿como es qué no sabes nada? Me di cuenta de lo asombrado que estabas al entrar a mi vagón, está claro que estuviste viviendo en el bosque toda tu vida. Tú, eres un ridículo, ¿cómo dices esas cosas? Y tú viejo… ¿cómo sabes que estudio magia, eres también un hechicero?
-          Así es cogh, y se que estudias magia por el cetro que llevas en tu cinturón cogh, es un cetro básico de para conjuros de invocación. Conozco algunas técnicas para mejorar ese tipo de conjuros.
-          Ya veo que tú no eres tan ignorante. Le dijo ella un poco más calmada. Bien se me ocurre algo… veo que todos son duelistas, duelistas vagos pero duelistas a fin de cuentas, así que les dejaré seguir en este tren y no llamaré a los guardias si y solo si uno de ustedes me vence en un duelo, y luego, si eso llegara a pasar, usted, viejo, me enseñará esas técnicas que dice, es la única opción que les doy.
-          Y cogh la tomaremos. Dijo el maestro Blur. Yo no pelearé porque estoy muy cansado vaya alguno cogh de ustedes muchachos.
-          ¡Yo lo haré! Y saltó Pedro al frente ofreciéndose para pelear.
-          Espera Pedro. Le dije. Creo que deberíamos pensar esto bien.
-          Por favor Talen, esto lo debo hacer yo, siento que es mi destino, por favor quiero enfrentarme a ella.
-          Bien pero no te vayas a distraer por su apariencia, ¿entiendes?
-          Si no te preocupes, pero verdad que es bellísima.
-          Sin duda que sí, pero concéntrate.
-          Bien my lady. Le dijo. Comencemos el duelo, solo que antes me gustaría saber tu nombre.
-          En primer lugar no trates de hablar así porque no te va bien. Dijo ella un poco enojada otra vez. Y segundo no te diré mi nombre, pero se me ocurre algo más.
-          Si, lo que tu digas my lady.
-          Veo que además de patético eres muy necio, dije que no hables así.
-          ¿Hablar así? ¿Cómo así? Así es como yo hablo.
-          ¡Cállate! Le gritó la chica. Escucha, este duelo tendrá una regla muy especial, si quieres averiguar información de mí, deberás demostrar que eres digno, tendrás derecho a hacerme una pregunta cada vez que hagas que mis puntos de vida disminuyan, sin embargo, si yo logro reducir tus puntos de vida también deberás contestar lo que te pregunte pues me intriga un poco lo que dijo el viejo de evitar una catástrofe, y debes ser cien por ciento sincero y honesto conmigo odio las mentiras y soy muy buena detectándolas
-          Bien, me parece bien. Dijo Pedro. Después de todo yo soy un gran duelista ya poseo diez de los emblemas del torneo de duelos, sólo me faltan dos para pasar a la siguiente fase.
-          ¡Diez emblemas! No lo creo, yo sólo llevo cinco, muéstralos. Le gritó la chica, Pedro sacó un estuche que guardaba en su chaqueta y se los mostró. Bien, veo que si es cierto, nada mal, entonces… sabes te propongo algo más. Si pierdes este duelo me entregarás todos tus emblemas del torneo.
-          ¿Qué? Mis emblemas, claro que no, ¿por qué he de arriesgar lo que tanto trabajo y tiempo me ha costado?
-          Espera que aún no he terminado, si pierdes me entregarás esos emblemas pero si ganas… te daré lo que me pidas.
-          Claro, sí te daré mis emblemas. Le contestó rápidamente Pedro.
En ese momento sentí un poco de envidia de Pedro por tener la oportunidad enfrentarse a una chica como ella bajo esas condiciones, pero unos minutos después se me pasó, después de todo la muchacha por momentos me hacía sentir muy estresado con esa actitud. Los dos se colocaron a su debida distancia ya que el vagón era muy espacioso por no haber ningún mueble ni más personas además de nosotros. Encendieron sus artefactos de duelos y se hicieron visibles los puntos vitales. La chica era la duelista uno (d1) = 8000 y Pedro era el duelista dos (d2) = 8000.